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martes, 7 de mayo de 2024

Historia de las espadas Samurai

martes, 23 de febrero de 2016

Black Ops de la Antigüedad: Los Samurais - Los 47 Ronin

jueves, 9 de abril de 2009

BUSHIDO

En la tradición japonesa, el bushidō (武士道, bushidō?) es un término traducido como "el camino del guerrero".

Es un código ético estricto y particular al que muchos samurái (o bushi) entregaban sus vidas, que exigía lealtad y honor hasta la muerte. Si un samurái fallaba en mantener su honor, podía recobrarlo practicando el seppuku (suicidio ritual). Se dice que desde pequeño, el bushidō era inculcado a los japoneses de la clase dirigente incluso antes de despegarse del pecho de la madre.

El Budismo otorgaba al guerrero un estoicismo pleno y tenaz que acompañaba al samurái hasta los últimos días de su vida. El Bushi es amigo de la muerte y confiado en el destino, ofreciendo en su carácter un total desprecio a aquellos samuráis que carecían de aplomo a la hora de morir. En palabras del Príncipe de Mito:
"Cualquiera puede introducirse en lo más reñido de la batalla y morir. Es fácil para un patán, pero para un samurái es verdadera decisión justa en la ecuanimidad, y un verdadero valor saber vivir cuando ha de vivir, y morir cuando ha de morir".

El budismo ofrecía al Bushidō un método de contemplación subyacente a un fenómeno que ponía al guerrero en armonía con el absoluto.

Shintoísmo

Por otro lado, el shintoísmo otorgó al bushidō valores éticos de afinidad y amor por todas las cosas vivas, y una profunda enseñanza de la lealtad con el soberano en su aspecto más tradicional. El shintoísmo creía en la pureza de lo innato, con lo que no había en él cabida para el pecado original. Las obras de Mencio y Confucio eran las principales enseñanzas para los jóvenes samuráis y una interesante pauta de resolución para asuntos mayores.

Wan Yang Ming, uno de los grandes sabios de la filosofía china que más influyó en las mentes de todos los samuráis, sostenía como criterio moral básico que "Hablar y hacer son lo mismo".

El bushidō no tiene dueño en palabras de una única personificación. Ni es objeto de una época. Es el pensamiento de décadas y siglos de hombres que hicieron posible la tenacidad y el coraje de actuar en la batalla, utilizando las herramientas de la honradez y la justicia, el valor y el amor, entre otras cosas. El bushidō noblemente aplicado es un código moral que actualmente en boca de muchos pueden ser palabras deleznables, pero para otros ojos más sentimentales, hoy en día puede constituír valores de nobleza y humanidad.

Siete virtudes

En su forma original, se reconocen en el bushidō siete virtudes asociadas: Rectitud, Coraje, Benevolencia, Respeto, Honestidad, Honor y Lealtad.
  • 義 - Gi - Rectitud (decisiones correctas)
honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia. Para un auténtico samurái no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia. Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.
Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurái debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte. Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.
Mediante el entrenamiento intenso, el samurái se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos. Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.
Los samuráis no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un samurái es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales. Un samurái recibe respeto no sólo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurái se vuelve evidente en tiempos de apuros.
Cuando un samurái dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de "dar su palabra", no ha de "prometer", el simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. Hablar y hacer son la misma acción.
  • 名誉「名譽 - Meiyo - Honor
El auténtico samurái sólo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones tomadas y cómo son llevadas a cabo reflejan quién es verdadero ser de sus ejecutores. Nadie puede ocultarse de sí mismo.
Haber hecho o dicho "algo" significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Un samurái es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel. Las palabras de un hombre son como sus huellas: puedes seguirlas donde quiera que él vaya.

El bushidō en las artes marciales

Al joven samurái se le inculcaban dos artes marciales fundamentales: la esgrima, o Kenjutsu (arte antiguo del que procede el Kendo) y la lucha de manos vacías, denominada Jujutsu o Yawara-jutsu (uno de los más antiguos artes marciales del Japón, creado por Kamakura Ushogi entre las eras Heian y Fujiwara. Hablar del bushidō implica hacer referencia a los preceptos de la caballería, siendo que por tal razón se agregaran a la formación del samurái el tiro con arco y la equitación. La vida marcial, constituida por este código de vida, también estuvo muy marcada por la literatura, la caligrafía y la pintura.
Las diferencias con el nijutsu eran notables , los dos grupos se basaban en 18 asignaturas :

Las asignaturas del camino del bushido o de samurai son :

1. Combate sin armas, Ju jutsu
2. uso de la espada, Kenjutsu o Kendo
3. desenvaine y corte con la espada, Iai Nuki y/o Battojutsu
4. combate usando la cadena, Kusarijutsu
5. arte de manejo de la hoz unida con una cadena, Kusarigama
6. combate con palos, Bojutsu
7. combate con lanza, Yarijutsu
8. combate usando alabarda, Naginatajutsu
9. natación, métodos de ocultación en el agua y uso de agua racionada, Suitonjutsu
10. técnicas para montar a caballo
11. manejo de arco montado a caballo, Yabusame
12. arte de combatir con el palo de 3/4, Hanbojutsu
13. arquería, Yajutsu
14. combate usando armadura, Yoroi Kumi-Uchi
15. técnicas con cuerdas, Hojojutsu
16. combate usando jutte o porra de los diez mil brazos, Juttejutsu
17. ilusiones (ilusionismos, prestidigitación), Saiminjutsu
18. y técnicas de lanzamiento de hojas afiladas. Shurikenjutsu


Las asignaturas del camino del  shinobi o ninja son :

1. Taijutsu: combate desarmado. Se divide en Koshijutsu (golpeos a zonas sensibles) y Koppojutsu (rotura de huesos).
2. Kenpo/Ninja Ken: esgrima de sable, incluyendo el ninjato o shinobigatana.
3. Bojutsu: técnicas de lucha con los bastones de diversos tamaños.
4. Shuriken Jutsu: lanzamiento y empleo de láminas afiladas de metal.
5. Kusarigama: hoz japonesa con cadena y contrapeso en el extremo.
6. Yarijutsu: lanza
7. Naginatajutsu: especie de alabarda en forma de espada curva con asta muy larga.
8. Bajutsu: equitación y lucha a caballo.
9. Suiren: lucha y combate en el agua.
10. Kayakujutsu: fabricación y empleo de la pólvora y los explosivos.
11. Bo Ryaku / Kyojitsu Tenkan Ho: estrategia / formas de engaño intercambiando lo verdadero y lo falso.
12. Cho Ho: espionaje.
13. Shinobi Iri: ocultación.
14. Inton Jutsu: infiltración.
15. Henso Jutsu: caracterización, interpretación y disfraces.
16. Ten Mon: meteorología.
17. Chi Mon: geografía.
18. Seishin Teki Kyoyo: desarrollo espiritual.

jueves, 2 de abril de 2009

Miyamoto, Musashi - El libro de los cinco anillos

Miyamoto, Musashi - El libro de los cinco anillos Miyamoto, Musashi - El libro de los cinco anillos Brenda El libro no es una tesis sobre estrategia, sino, usando las palabras del propio Musashi: "una guía para aquellos que desean aprender acerca de la estrategia". Como tal guía, sus contenidos siempre están más allá de lo que los estudiantes son capaces de percibir. Cuanto más se lee el libro, más se encuentra en sus páginas. Se trata, de alguna manera, de "la última voluntad" de Musashi, la llave para abrir el sendero que él había recorrido. Al igual que otros ronin de la época, Musashi podría haber fundado una escuela cuando rondaba la treintena, siendo ya famoso y respetado, y haberse dedicado a disfrutar del éxito. Sin embargo, la opción que siguió fué la de continuar en solitario con su estudio, tal y como había hecho hasta entonces. Incluso en sus últimos años, abandonó la vida confortable que disfrutaba en el castillo de Kumamoto, y vivió dos años más en una cueva, en soledad, y dedicado a la contemplación y a escribir lo que había aprendido. Escribió que "cuando has comprendido el Camino de la Estrategia, no existe una sola cosa que no seas capaz de comprender", y "puedes ver el Camino en todas las cosas". De hecho, se convirtió en un maestro en casi todas las artes y artesanías. Realizó obras maestras de pintura en tinta, posiblemente más valoradas que las de cualquier otro pintor. Fué un experto en el arte de la caligrafía, realizó esculturas en madera, trabajos en metal, e incluso fundó una escuela de artesanos "Tsuba" (las empuñaduras labradas de las espadas). También se dice que escribió poemas y canciones, aunque ninguno de éstos se ha conservado en la actualidad. Su obras estaban firmadas habitualmente con su sello "Musashi", y también con el sobrenombre de "Niten". Niten significa "dos cielos" y es el nombre que dió a su "escuela" de estrategia. Tal y como escribió: "estudia los Caminos de todas las profesiones". Y evidentemente fué el primero en seguir su propio consejo. Musashi escribió sobre los diversos aspectos del Kendo (arte marcial de manejo de la espada), de tal forma que cada uno puede estudiar según su nivel. Un principiante puede sacar provecho a nivel de principiante, así como un experto puede captar sutilezas a nivel experto. Su obra no se aplica solo a la estrategia militar, sino a cualquier situación en la cual es necesario usar de la táctica. Los hombres de negocios japoneses usan el "Libro de los Cinco Anillos" como un manual de gestión empresarial, desarrollando campañas de ventas tal y como si fuesen operaciones militares. Y que funcione bien o no, depende simplemente de lo bien que se hayan comprendido los Principios de la Estrategia.

Miyamoto Musashi

Miyamoto Musashi, legendario samurai considerado el más fuerte de la historia.

Miyamoto Musashi (1584-1645) nació en Banshu, actual Okayama-ken.

La novela verídica “Miyamoto Musashi” del escritor Shiba Ryotaro nos permite seguir la vida real de este legendario samurai cosiderado como el más fuerte a lo largo de toda la historia de Japón. En más de sesenta duelos a vida o muerte con sable que tuvo Miyamoto Musashi, siempre salió vencerdor. En cambio la mayoría de sus contrincantes perdieron la vida.

A los trece años de edad, ya había declararado un duelo público a un famoso samurai. En este caso, a la hora de la verdad, lanzó el bokuto (sable de madera) al suelo al ver que su contrincante era demasiado fuerte para él. Enseguida el samurai famoso también tiró su verdadero katana (sable) al suelo y los dos habían empezado una lucha corporal de Sumo. Pero cuando el samurai se desequilibrió y cayó por el suelo, Musashi cogió el Bokuto y le dió un golpe terrible sobre la cabeza del samurai que murió poco después. Eso fue el debut de la vida de samurai de Miyamoto Musashi.

El famoso libro “Gorinsho” -El libro de los cinco anillos- escrito por él mismo cuenta también: “Yo, desde que era joven, empecé el camino de samurai, y por vez primera en mi vida a los 13, gané el duelo. Mi contrincante era Arima Kihei.”

Así empezó su larga peripecia de samurai duelista a través de Japón.

Musahi no había tenido nunca un maestro de artes marciales, solo contaba con su agilidad, fuerza física y fuerza espiritual.

Tenemos un samurai testigo directo de la vida de Miyamoto Musashi. Se llama Watanabe Koan, que fue el jefe de gobernación de la importantísima región “Suruga”(Shizuoka) en la época de Tokugawa. Watanabe había visto a Musashi y hablado con él, la primera vez en calidad de jefe del puesto más importante del gobierno samurai de “Suruga” y la segunda vez como monje quien ya había perdido su anterior puesto honorable. Watanabe murió a los 130 años, pero dos años antes de morir, cuando tenía 128 años, el señor de la región de Kaga-Han mandó a un escribano a Watanabe a transcribir su historia real vivida por él, considerando que allí estaba “la verdadera historia de Japón”, lo que conocemos ahora como el libro “El diálogo con Watanabe Koan”.

Watanabe, con la edad de 128 años, conservaba una buena dentadura y el oído, solo se parecía a un hombre de 70 años, con un poco de dificultades cuando caminaba.

¡Un hecho sorprendente! El legendario samurai más fuerte de la historia era un genio no solo con el sable, sino también en la poesía, la pintura y la escultura. Sus obras son indispensables a la hora de hablar de la historia de las artes japonesas: la ceremonia de té, el go, el shogui (ajedrez japonés), la caligrafía, etc... Su libro que explica el camino de samurai (Gorinsho) merece una de las mejores escrituras a lo largo de toda la historia de Japón, por ser lógica, bella, y rigurosa al escoger las palabras.

Un prototipo de samurai japonés que mostró la mejor calidad de los japoneses: llevar la vida para mejorarse constantemente con esfuerzo y honorabilidad.

Su famosísima manera de combate, “Niten Ichi ryu”, con dos sables, fue quizás inventado por su padre que era maestro del uso del “Jitte” con el cual coge el sable del contrincante, y le ataca desenvainando un sable. Pero fue solo posible este “Niten Ichi ryu”, gracias a la fuerza inhumana que tenía Musashi.

Musashi nos dejó una palabra importante, “Mikiru”, que era originalidad de su arte. “No tenemos miedo cuando caminamos sobre una plancha de madera de 1 metro de ancha y 30 centímetros encima del suelo. Pero cuando sube la altura hasta cien veces más, tememos morir si nos caemos. En realidad es lo mismo. El arte de lucha consiste en matar este miedo, es decir, “Mikiru” (dominar la inquietud), y en seguida nos convertiremos en maestros.

El importante ex-gobernador y posterior monje que vivió hasta 130 años, visitó a los 82 años la tumba de Miyamoto Musashi que se encontraba en la región de Higo-Kumamoto (Kyushu) cuyo señor Hosokawa Tadatoshi lo incorporó en su gobierno con un estatuto que estaba solo reservado a unos pocos personajes excepcionales y honorables. Según el testigo de un campesino, cuenta el libro “El diálogo con Watanabe Koan”, Miyamoto Musashi estaba enterrado debajo de la estela, vestido de panoplia de samurai con armas, conforme a sus deseos de defender desde este sitio desde donde se veía bien el castillo, a aquel señor que le trató como su igual.

Miyamoto Musashi quería cumplir con su lema: “Un samurai muere para el que le conoce profundamente”.